Qué tiene que llevar un piloto para que signifique algo. Volumen suficiente: con menos de 4 piezas al mes no hay muestra. Duración de tres meses: uno es ruido, dos no permite iterar. Métricas definidas antes: retención, coste por visualización y la señal de negocio que puedas medir en tu caso. Y el criterio de corte por escrito.
El criterio de corte es la parte que casi nadie escribe y la que más protege. Algo tan concreto como «si al cierre del mes tres la retención media a 3 segundos no ha mejorado respecto a nuestra línea base, se para sin penalización». Con eso, ninguna de las dos partes discute al final.
Qué no es un piloto: dos vídeos de prueba gratis. Eso no mide nada y además empuja al proveedor a enseñar su mejor caso en lugar de su proceso normal. Un piloto de verdad se paga, porque lo que estás comprando es información sobre cómo trabajan.
Y la contrapartida justa: una permanencia posterior tiene sentido a cambio de algo, no por costumbre. Si vas a comprometer doce meses, que se refleje en condiciones, no solo en tu firma.
Plantilla con KPIs por fase: piloto de 3 meses y cláusulas del contrato marca-agencia.