Mes uno: entrega y retención. Aquí ya sabes si el contenido engancha en los tres primeros segundos y qué hook aguanta. No esperes negocio todavía, pero sí exige estos datos pieza a pieza.
Mes dos: iteración. Se repite lo que retuvo y se descarta lo que no. Es el mes en el que se nota si el proveedor está aprendiendo de los datos o repitiendo plantilla.
Mes tres: decisión. Con tres ciclos hay muestra para comparar contra tu línea base. Si la retención media ha subido y hay dos o tres ángulos claros que repetir, el sistema funciona y a partir de aquí se acumula. Si no se ha movido nada, cortar o replantear es mejor que insistir seis meses más.
Meses cuatro a seis: acumulación. Es donde aparecen los efectos que no se ven en un trimestre: coste por visualización bajando, búsquedas de marca subiendo, biblioteca de creatividades suficiente para alimentar paid sin empezar de cero cada vez.
Por eso defendemos el piloto de tres meses con criterio de corte escrito antes de firmar permanencias largas: cómo estructurar un piloto.