Volumen insuficiente. Con dos o tres piezas no hay forma de saber si funcionó el contenido o si una pieza tuvo suerte. Es el fallo más común y el más fácil de evitar: concentra el presupuesto en menos meses con más piezas, en lugar de estirarlo en goteo.
Brief demasiado cerrado. Si el guion está escrito palabra por palabra y el creador solo lo recita, el espectador detecta el anuncio en dos segundos y se va. El brief tiene que fijar el qué (mensaje, prohibiciones, CTA) y dejar el cómo al creador. La otra cara también falla: un brief vago produce piezas sin mensaje.
Perfiles elegidos por seguidores. El alcance en vídeo vertical lo reparte el interés, no la base de seguidores, así que el brand fit pesa más que el tamaño. Un perfil grande con audiencia equivocada es dinero gastado en gente a la que no le interesa tu categoría.
Sin criterio de éxito previo. Si no se decide antes qué número se mira y qué valor es éxito, al final se celebra la métrica que salió bien. Definirlo antes es lo que permite cortar a tiempo y aprender algo.
Errores concretos y cómo se corrigen: errores que arruinan campañas y errores de UGC.