La cuota de una plataforma no es el coste del contenido: es el coste del acceso al catálogo. Encima va lo que cobra cada creador y, lo que casi nadie suma, las horas de tu equipo publicando el brief, revisando candidaturas, descartando perfiles, persiguiendo entregas y revisando que los derechos digan lo que crees que dicen.
El freelance directo es la opción más barata por pieza cuando ya tienes a la persona identificada y vuestra relación funciona. Su punto débil es la escala: un freelance te da una cara y una agenda. En cuanto quieres cinco perfiles distintos a la vez, vuelve la gestión.
La agencia cobra por quitarte precisamente esa gestión y por asumir el riesgo de que un creador no entregue. Si la gestión no te pesa y el volumen es bajo, estás pagando por algo que no necesitas, y es más honesto decírtelo que venderte un sistema.
Rangos de mercado, para que la cuenta la hagas con números y no con intuición: según nuestro estudio del sector UGC en España, una pieza de nano-creador se mueve en 150-500 € y una de creador profesional especializado en 800-2.500 €. Son rangos de mercado del estudio, no tarifas nuestras.
Comparativa a tres bandas, con nombres de plataformas y modelos de cobro: plataformas UGC vs agencia y el comparador.