Un macro influencer es un creador con una comunidad entre 100.000 y 1.000.000 de seguidores. Su valor está en el alcance: una sola pieza puede generar cientos de miles de visualizaciones. Las marcas los usan principalmente para construir notoriedad rápida o asociar la marca a un perfil aspiracional.
La contrapartida es engagement más bajo: tasas típicas de 1-3% comparado con el 4-8% de los micros. Esto se debe a que la comunidad es más amplia y menos íntima.
Económicamente, son inversiones significativas: el coste por pieza suele ser 10-50x el de un micro. Una marca tiene que justificar ese coste con objetivos claros — y rara vez tiene sentido contratar uno sin paid media de amplificación adicional.
La estrategia óptima en sistemas always-on combina: una base de micro influencers para continuidad y engagement + macros puntuales para hitos clave (lanzamiento, evento, gran momento de marca). Solo con macros, el sistema es caro y poco eficiente.