El watch time es la moneda real del vídeo corto. Las plataformas optimizan el tiempo que la gente pasa dentro, así que distribuyen lo que lo genera.
Tiene una consecuencia poco intuitiva: la duración óptima no es siempre la más corta. Un vídeo de 12 segundos visto entero y repetido dos veces genera 36 segundos; uno de 45 segundos abandonado a los 10 genera 10. Pero un vídeo de 45 segundos retenido al 70% gana a los dos.
De ahí que el bucle sea una técnica deliberada: montar el final de forma que enlace con el principio multiplica las repeticiones y, con ellas, el watch time.
Conviene no confundirlo con la retención. La retención es un porcentaje y permite comparar vídeos de distinta duración; el watch time es un total absoluto y depende también del alcance.