El algoritmo de TikTok es famoso por democratizar el alcance: a diferencia de Instagram (donde tu reach orgánico depende mucho de tu base de seguidores), en TikTok el algoritmo prioriza la calidad del contenido por encima del tamaño de la cuenta.
Las señales principales que pesa el algoritmo son: retention rate (cuánta gente ve el vídeo hasta el final), completion rate (cuántos lo terminan), engagement temprano (likes/comments/shares en los primeros 10-30 minutos), shares (más peso que likes), saves (señal de valor) y rewatch rate (cuánta gente lo ve más de una vez).
Lo que NO pesa tanto: cantidad de seguidores, antigüedad de la cuenta, frecuencia de publicación absoluta (aunque consistencia ayuda).
Una estrategia profesional en TikTok produce contenido pensado para estas señales: hooks que enganchan inmediatamente, vídeos que se vuelven a ver al terminar (con loops), preguntas que invitan comentario, y formato que evita la fatiga.