El hook rate es la primera métrica que hay que mirar en cualquier vídeo corto, y la que más decisiones de producción debería dirigir.
Se calcula dividiendo las reproducciones de más de tres segundos entre las reproducciones totales. En plataformas de anuncios aparece directamente; en analítica orgánica se deduce de la curva de retención.
Su utilidad es diagnóstica. Un vídeo con hook rate bajo y buena retención a partir del segundo tres tiene un problema de gancho: el contenido es bueno pero casi nadie llega. Un vídeo con hook rate alto y caída posterior tiene el problema contrario.
En producción de UGC esto cambia la forma de trabajar: en vez de grabar un vídeo, se graban tres o cuatro ganchos distintos para el mismo cuerpo y se deja que el dato elija. Es mucho más barato que producir cuatro vídeos enteros.