Producción

Guion UGC

El guion UGC es la estructura que se entrega al creador para que el vídeo cumpla el objetivo sin sonar a anuncio: qué decir en los tres primeros segundos, qué mostrar, qué mensaje no puede faltar y con qué acción cerrar. No es un texto para leer palabra por palabra: lo que mata el UGC es que el creador recite. Se marca el esqueleto y se deja libre la forma.

El guion UGC vive en el equilibrio entre dos errores. Si no hay guion, el vídeo es simpático y no dice lo que tenía que decir. Si el guion es literal, el creador recita y se nota en el primer segundo.

La estructura que suele funcionar tiene cuatro bloques: el gancho (qué se dice y se muestra en los tres primeros segundos), el desarrollo (el problema y el producto en uso), el mensaje obligatorio (la frase o el dato que la marca necesita que aparezca) y el cierre con una acción concreta.

La forma de redactarlo importa: en vez de «di: este limpiador elimina el 99% de las bacterias», funciona mejor «menciona que elimina el 99% de las bacterias, con tus palabras». El primero produce un anuncio; el segundo, una recomendación.

Y conviene pedir variantes del gancho desde el guion. Tres aperturas distintas para el mismo cuerpo cuestan casi lo mismo de grabar y permiten que el dato decida cuál se usa.

¿Necesitas ayuda con Guion UGC en tu marca?

Habla con nuestra agencia de vídeo vertical →

Preguntas frecuentes

¿El guion lo escribe la marca o el creador?

Lo habitual y lo que mejor funciona es que la marca aporte estructura y mensajes obligatorios, y que el creador escriba las palabras concretas.

¿Cuánta libertad se le da al creador?

Toda la que no comprometa el mensaje obligatorio y el cumplimiento legal. Cuanto más se cierre la forma, más se parecerá a un anuncio y peor rendirá.