FOOH (Fake Out Of Home) es una técnica relativamente reciente: creatividades digitales que simulan publicidad real en el mundo físico —vallas, mupis, edificios— pero generadas con CGI.
El efecto WOW dispara el alcance orgánico. La gente comparte el vídeo pensando que es real, generando millones de visualizaciones sin gasto de paid media. Campañas como las de Maybelline (pestañas gigantes en metros) o Jacquemus (bolsos enormes circulando por las calles) marcaron tendencia.
Funciona especialmente bien para: lanzamientos de producto que necesitan impacto inmediato, reposicionamientos de marca que buscan asociación con creatividad disruptiva, marcas que ya tienen producto reconocible visualmente.
El coste de un FOOH es significativamente menor que el de una valla real (no hay rentas, instalación, permisos), pero el ROI orgánico puede ser muy superior.