Las stories hacen un trabajo distinto del de los Reels. El Reel busca gente nueva; la story habla con quien ya está.
Eso define su uso: lanzamiento con enlace, código de descuento, recordatorio de que algo acaba, prueba de producto en directo, respuesta a preguntas. Por eso convierten mucho mejor y alcanzan mucho menos.
El punto que casi siempre se descuida en contratos con creadores es la permanencia. Una story se evapora en 24 horas: si la marca quiere conservarla, hay que pactar que el creador la guarde en destacados o que entregue el archivo. Si no, el entregable desaparece y no queda ni para medir.
En medición, las métricas útiles son la tasa de finalización de la secuencia, los toques en el enlace y las respuestas, no las impresiones.